Cantar para recordar que estamos vivos


El martes por la noche estuvimos en el Auditorio Ángel Bustelo disfrutando la visita de Ismael Serrano. El cantautor español presentó su último disco en directo: “20 años. Hoy es siempre”. Alrededor de mil quinientas personas disfrutaron de las más de dos horas de música que brindó en su nueva visita a Mendoza.

Fotos Gonzalo García Sanchez.

La noche comenzó puntual con la excelentísima cantautora mendocina, Paula Neder, quien acompañada con su guitarra, hizo algunos temas de su último disco “Illa”. Una vez más, Paula demuestra su compromiso con la actualidad social, algo que se refleja en sus canciones. La despedida a la cantante fue con aplausos.

Frente a un público que se impacientaba, salieron los músicos y luego Ismael para comenzar con una lista de canciones que hacen un repaso por sus 20 años de carrera. “Ven”, “Las cuatro y diez” y “Últimamente” fueron los tres temas con los cuales dio comienzo a una noche mágica.

Además del músico, un rosa tomó protagonismo sobre el escenario. Con ella interactuó en muchas oportunidades y a modo de reflexiones fue presentando sus canciones. Así fue como llegó “Sucede que a veces”. Seguidamente, lo escuchamos reflexionar acerca de sus primeros 20 años junto a la música: “Celebro lo vivido, lo encontrado, y agradezco a la gente que lo hace y lo ha hecho posible”.

Luego, con una frase de Charles Chaplin, que dice algo así como La vida es una obra de teatro que no permite ensayos, mezcló conceptos como la Verdad, “a veces dolorosa”, y el amor. Remató la idea diciendo que el amor es un consenso, y “Absoluto” somos solo tu y yo. Luego de esta canción de su último álbum de estudio, “La Llamada”, el ibérico y sus músicos recibieron una gran ovación.

Entre aplausos y gritos, se oyeron declaraciones de amor y pedidos por distintas canciones, algunas de las cuales hizo en lo que restó de show. La rosa dice que la esencia más pura viene en frasco pequeño, a lo que Ismael le respondió que el mismo recipiente también encierra veneno. Con esta intro, sonó “Pequeña Criatura”. Recién íbamos por el sexto tema de la lista.

La lista continúo con “Cien días”, “Te vas”, “No estarás sola” y “Ojalá”, una hermosa versión que hizo de la conocidísima canción de Silvio Rodríguez y que la presentó como “una de las canciones más bonitas que haremos esta noche, quizás la más bonita”. Con ella recibió otra gran ovación por parte de los presentes.

Luego sorprende con una versión distinta del éxito de Divididos, “Spaghetti del rock”. Con el público enchufadísimo a la energía que bajaba del escenario, Ismael continuó con “La extraña pareja” y con “Todo cambia”, del chileno Julio Numhauser, pero conocida popularmente por la versión de la gran Mercedes Sosa.

Son muchas las canciones grabadas por Ismael en estos 20 años, y para esta noche eligió continuar con “Si se callase el ruido”, “Recuerdo”, y “La Llamada”, canción que dedicó a todas las mujeres luchadoras, “aquellas que cada 8 de marzo salen a marchar por sus derechos”. “Cantar para recordar que estamos vivos”, dijo el ibérico antes de entonar “Ya ves” y “Nieve”.

Una de las canciones más cantadas por el público fue “Y sin embargo” de Joaquín Sabina, pero versionada al estilo que acostumbra Ismael. Luego, cuestionándose si su generación está dejando huellas para un mundo mejor, recordó que hace unos años en España, en plena crisis, un grupo de jóvenes se levantó frente al poder económico y político, para enfrentarse a la desigualdad, y es por eso que nunca deja de cantar “Papá cuéntame otra vez”. La gente aplaude, canta y se emociona cuando se escucha “ahora mueren en Siria los que morían en Vietnam”.

Pasadas las dos horas de recital, sonó “Regreso”, “Vértigo” y “Ahora que te encuentro”. Esta pareció ser la última canción de la noche, pero quienes conocen al cantautor, sabían que esto no sería así y que habría más de una vuelta.

Ismael regresó para hacer “Agua y Aceite”, una canción de su padre, un jubilado español, quienes como en España y en Argentina, la están pasando mal, algo que el público lo dejó bien en claro. Siguió con “Vine del norte”, y esta sí parecía la última del repertorio. La canción tuvo un momento mágico cuando en un fervoroso grito unísono con el público se escuchó “¡Asesinos!”, dedicado a los pacos (de aquí y del otro lado de la cordillera). Se fue, y parecía para siempre….

A los segundos, y con un clamoroso pedido del público que aún no dejaba el auditorio, volvió por segunda vez. Ahora sí, con su última canción, “Ana”.

 

Comentarios